Cuánto cobrar por clases particulares: cómo fijar tu precio
Actualizado el 21 oct 2026 · 7 min de lectura
Pregunta a diez profesores particulares cómo eligieron su precio y casi todos te dirán que miraron lo que cobraba un conocido y bajaron un poco. Funciona hasta que tienes la agenda llena y aun así no llegas a fin de mes. Un buen precio sale de tres cosas: lo que ya pagan las familias de tu zona, lo que necesitas ganar y lo que hace que tus clases valgan más que la media.
Empieza por lo que ya pagan las familias
Busca diez profesores que den tu materia, al mismo nivel, en tu ciudad o en las plataformas en línea donde quieres trabajar. Apunta su precio por hora, si ofrecen bonos y cuántas reseñas tienen. No se trata de copiar, sino de saber qué rango aceptan las familias.
Casi siempre verás mucha diferencia. Un estudiante universitario que ayuda con matemáticas de secundaria estará abajo; un profesor con experiencia que prepara exámenes de acceso a la universidad estará arriba. Sé honesto sobre dónde estás hoy.
Calcula el precio mínimo que cubre tus gastos
Tu mínimo es el precio por debajo del cual las clases dejan de compensarte. Toma lo que quieres ganar al mes y divídelo entre las horas que de verdad puedes dar. Cuenta solo horas pagadas: preparar, desplazarte y responder mensajes también es trabajo, pero nadie te lo paga directamente.
Por ejemplo, si quieres ganar 1.800 € al mes (o lo equivalente en tu moneda) y puedes dar unas 15 horas a la semana, son unas 65 horas al mes. Necesitas cerca de 28 € por hora antes de gastos como materiales, transporte, cuota de autónomo o impuestos. Si el mercado está muy por debajo, te harán falta más horas, una especialidad mejor pagada o clases en grupo.
Ajusta según la materia, el nivel y el formato
No todas las horas valen lo mismo. Estas son las razones más habituales para cobrar más, o menos:
- Preparar selectividad, exámenes oficiales o ciencias de bachillerato se paga mejor que la ayuda con deberes.
- Las clases a domicilio merecen un extra por el desplazamiento. En línea te ahorras ese tiempo.
- En grupo, cada familia paga menos y tú ganas más por hora.
- Los resultados demostrables, como notas que suben, justifican un precio mayor. Guarda un registro.
Vende bonos, no solo clases sueltas
Un bono de 10 clases pagado por adelantado, con un pequeño descuento, beneficia a los dos. La familia paga menos y tú cobras antes de empezar, lo que reduce las cancelaciones de última hora. No te pases con el descuento: entre un 5 y un 10 % es suficiente.
En TutorPing puedes crear bonos de clases con créditos de 30, 60 o 90 minutos. Cada vez que registras una sesión se descuenta un crédito, y las familias ven cuántos les quedan en su portal.
Los bonos están incluidos en el plan gratis, así que puedes probar uno con una sola familia antes de cambiar nada más. Crea tu primer bono
Sube tu precio sin perder alumnos
Revisa tu precio una vez al año. Aplícalo primero a los alumnos nuevos y avisa a las familias actuales con al menos un mes de antelación. Un mensaje breve y cordial funciona mejor que una larga disculpa: el nuevo precio, desde cuándo y un agradecimiento.
Las familias casi nunca se van por una subida razonable. Se van cuando se sienten sorprendidas.
Preguntas frecuentes
¿Cobro por hora o por clase?
Por clase si tus sesiones duran siempre lo mismo, porque es más fácil para las familias. Si la duración cambia, cobra por hora.
¿Publico mis precios?
Normalmente sí. Una familia que ve un precio claro y aun así te escribe tiene más probabilidades de reservar.
¿La primera clase debe ser gratis?
Una llamada corta y gratuita para conoceros es habitual. Una clase de prueba pagada a tu precio normal es un buen punto medio.
¿Cada cuánto subo el precio?
Una vez al año, y siempre que tu experiencia o tus resultados cambien de forma clara.
Cobra lo que vale tu trabajo, y cobra a tiempo
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